EL APRENDIZAJE
A lo largo del tiempo
definir el Aprendizaje no ha sido tarea fácil, por lo que existen gran cantidad
de conceptos, tantos como teorías que los explican. Para poder entender los
estilos de aprendizaje es necesario explorar las diferentes teorías que
subyacen en ellos. Sin embargo, antes de explorar dichas teorías, se puede
decir que el aprendizaje es un proceso de adquisición de una destreza o
conocimiento, relativamente duradero, para cambiar la percepción o la conducta
como resultado de una experiencia.
El aprendizaje es el
proceso a través del cual se adquieren o modifican habilidades, destrezas,
conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia,
la instrucción, el razonamiento y la observación. Este proceso puede ser
analizado desde distintas perspectivas, por lo que existen distintas teorías
del aprendizaje. El aprendizaje es una de las funciones mentales más
importantes en humanos, animales y sistemas artificiales.
El aprendizaje humano
está relacionado con la educación y el desarrollo personal. Debe estar
orientado adecuadamente y es favorecido cuando el individuo está motivado. El
estudio acerca de cómo aprender interesa a la neuropsicología, la psicología
educacional y la antropogogía, la que recoge las peculiaridades propias de cada
etapa del desarrollo humano, y concibe sus planteamientos teóricos,
metodológicos y didácticos para cada una de ellas. En ella se enmarcan, por
ejemplo: la pedagogía, la educación de niños; y la andragogía, la educación de
adultos.
El aprendizaje es el proceso mediante el cual
se adquiere una determinada habilidad, se asimila una información o se adopta
una nueva estrategia de conocimiento y acción.
Bases neurofisiológicas del
aprendizaje
Debido a que el
cerebro tiene una función extremadamente compleja en el desarrollo de la
persona, la naturaleza ha previsto que se encuentre más disponible para el
aprendizaje en la etapa que más lo necesita. Así, en el momento del parto, el
cerebro de un bebe pesa alrededor de 350 gramos, pero sus neuronas no dejan de
multiplicarse durante los primeros 3 años. Precisamente durante este proceso de
expansión es cuando se da la máxima receptividad, y todos los datos que llegan
a él se clasifican y archivan de modo que siempre estén disponibles. En esto
consiste el aprendizaje: de disponer de conocimientos y diversos recursos que
sirven como plataforma para alcanzar nuestros objetivos.
No se conoce demasiado
sobre las bases neurofisológicas del aprendizaje, sin embargo, se tienen
algunos indicios importantes de que éste está relacionado con la modificación
de las conexiones sinápticas. En concreto comúnmente se admite como hipótesis
que:
El aprendizaje es el
resultado del fortalecimiento o abandono de las conexiones sinápticas entre
neuronas.
El aprendizaje es
local, es decir, la modificación de una conexión sináptica depende sólo de las
actividad (potencial eléctrico) de las neurona presináptica y de la neurona
postsináptica.
La modificación de las
sinapsis es un proceso relativamente lento comparado con los tiempos típicos de
los cambios en los potenciales eléctricos que sirven de señal entre las
neuronas.
Si la neurona
presináptica o la neurona postsináptica (o ambas) están inactivas, entonces la
única modificación sináptica existente consiste en el deterioro o decaimiento
potencial de la sinapsis, que es responsable del olvido.
Proceso de aprendizaje
El proceso de
aprendizaje es una actividad individual que se desarrolla en un contexto social
y cultural. Es el resultado de procesos cognitivos individuales mediante los
cuales se asimilan e interiorizan nuevas informaciones (hechos, conceptos,
procedimientos, valores), se construyen nuevas representaciones mentales
significativas y funcionales (conocimientos), que luego se pueden aplicar en
situaciones diferentes a los contextos donde se aprendieron. Aprender no
solamente consiste en memorizar información, es necesario también otras
operaciones cognitivas que implican: conocer, comprender, aplicar, analizar,
sintetizar y valorar.
El aprendizaje, siendo
una modificación de comportamiento coartado por las experiencias, conlleva un
cambio en la estructura física del cerebro. Estas experiencias se relacionan
con la memoria, moldeando el cerebro creando así variabilidad entre los
individuos. Es el resultado de la interacción compleja y continua entre tres
sistemas: el sistema afectivo, cuyo correlato neurofisiológico corresponde al
área prefrontal del cerebro; el sistema cognitivo, conformado principalmente
por el denominado circuito PTO (parieto-temporo-occipital) y el sistema
expresivo, relacionado con las áreas de función ejecutiva, articulación de
lenguaje y homúnculo motor entre otras.nos damos cuenta que el aprendizaje se
da es cuando hay un verdadero cambio de conducta
Así, ante cualquier estímulo ambiental o vivencia socio cultural
(que involucre la realidad en sus dimensiones física, psicológica o abstracta)
frente la cual las estructuras mentales de un ser humano resulten insuficientes
para darle sentido y en consecuencia las habilidades práxicas no le permitan
actuar de manera adaptativa al respecto, el cerebro humano inicialmente realiza
una serie de operaciones afectivas (valorar, proyectar y optar), cuya función
es contrastar la información recibida con las estructuras previamente
existentes en el sujeto, generándose: interés (curiosidad por saber de esto);
expectativa (por saber qué pasaría si supiera al respecto); sentido (determinar
la importancia o necesidad de un nuevo aprendizaje). En últimas, se logra la
disposición atencional del sujeto. En adición, la interacción entre la genética
y la crianza es de gran importancia para el desarrollo y el aprendizaje que
recibe el individuo.
Si el sistema afectivo evalúa el estímulo o
situación como significativa, entran en juego las áreas cognitivas, encargándose
de procesar la información y contrastarla con el conocimiento previo, a partir
de procesos complejos de percepción, memoria, análisis, síntesis, inducción,
deducción, abducción y analogía entre otros, procesos que dan lugar a la
asimilación de la nueva información. Posteriormente, a partir del uso de
operaciones mentales e instrumentos de conocimiento disponibles para el
aprendizaje, el cerebro humano ejecuta un número mayor de sinápsis entre las
neuronas, para almacenar estos datos en la memoria de corto plazo (Feldman,
2005). El cerebro también recibe eventos eléctricos y químicos dónde un impulso
nervioso estimula la entrada de la primera neurona que estimula el segundo, y
así sucesivamente para lograr almacenar la información y/o dato. Seguidamente,
y a partir de la ejercitación de lo comprendido en escenarios hipotéticos o
experienciales, el sistema expresivo apropia las implicaciones prácticas de
estas nuevas estructuras mentales, dando lugar a un desempeño manifiesto en la
comunicación o en el comportamiento con respecto a lo recién asimilado. Es allí
donde culmina un primer ciclo de aprendizaje, cuando la nueva comprensión de la
realidad y el sentido que el ser humano le da a esta, le posibilita actuar de
manera diferente y adaptativa frente a esta.
Para
aprender necesitamos de cuatro factores fundamentales: inteligencia, conocimientos previos,
experiencia y motivación.
A pesar de que todos
los factores son importantes, debemos señalar que sin motivación cualquier acción que realicemos no será completamente
satisfactoria. Cuando se habla de aprendizaje la motivación es el
«querer aprender», resulta fundamental que el indiiduo tenga el deseo de
aprender. Aunque la motivación se encuentra limitada por la personalidad y
fuerza de voluntad de cada persona.
La experiencia es el «saber aprender», ya que el aprendizaje
requiere determinadas técnicas básicas tales como: técnicas de comprensión
(vocabulario), conceptuales (organizar, seleccionar, etc.), repetitivas
(recitar, copiar, etc.) y exploratorias (experimentación). Es necesario una
buena organización y planificación para lograr los objetivos.
Por último, nos queda la
inteligencia y los conocimientos previos, que al mismo tiempo se
relacionan con la experiencia. Con respecto al primero, decimos que para poder
aprender, el individuo debe estar en condiciones de hacerlo, es decir, tiene
que disponer de las capacidades cognitivas para construir los nuevos
conocimientos.
También intervienen
otros factores, que están relacionados con los anteriores, como la maduración
psicológica, la dificultad material, la actitud activa y la distribución del
tiempo para aprender y las llamadas Teorías de la Motivación del Aprendizaje.
Existen varios
procesos que se llevan a cabo cuando cualquier persona se dispone a aprender.
Los estudiantes al hacer sus actividades realizan múltiples operaciones
cognitivas que logran que sus mentes se desarrollen fácilmente. Dichas
operaciones son, entre otras:
Una recepción de datos, que supone un reconocimiento y una
elaboración semántico-sintáctica de los elementos del mensaje (palabras,
iconos, sonido) donde cada sistema simbólico exige la puesta en acción de
distintas actividades mentales. Los textos activan las competencias
lingüísticas, las imágenes las competencias perceptivas y espaciales, etc.
La comprensión de la información
recibida por parte del
estudiante que, a partir de sus conocimientos anteriores (con los que
establecen conexiones sustanciales), sus intereses (que dan sentido para ellos
a este proceso) y sus habilidades cognitivas, analizan, organizan y transforman
(tienen un papel activo) la información recibida para elaborar conocimientos.
Una retención a largo plazo de esta información y de los conocimientos
asociados que se hayan elaborado.
La transferencia del conocimiento a nuevas situaciones para resolver con su
concurso las preguntas y problemas que se planteen.
Tipos de aprendizaje
La siguiente es una
lista de los tipos de aprendizaje más comunes citados por la literatura de
pedagogía:
Aprendizaje
receptivo: en este tipo de
aprendizaje el sujeto sólo necesita comprender el contenido para poder
reproducirlo, pero no descubre nada.
Aprendizaje
por descubrimiento: el
sujeto no recibe los contenidos de forma pasiva; descubre los conceptos y sus
relaciones y los reordena para adaptarlos a su esquema cognitivo.
Aprendizaje
repetitivo: se produce
cuando el alumno memoriza contenidos sin comprenderlos o relacionarlos con sus
conocimientos previos, no encuentra significado a los contenidos estudiados.
Aprendizaje
significativo: es el
aprendizaje en el cual el sujeto relaciona sus conocimientos previos con los
nuevos dotándolos así de coherencia respecto a sus estructuras cognitivas.
Aprendizaje
observacional: tipo de
aprendizaje que se da al observar el comportamiento de otra persona, llamada
modelo.
Aprendizaje latente:
aprendizaje en el que se adquiere un nuevo comportamiento, pero no se demuestra
hasta que se ofrece algún incentivo para manifestarlo.
Estilo de aprendizaje
El estilo de
aprendizaje es el conjunto de características psicológicas que suelen
expresarse conjuntamente cuando una persona debe enfrentar una situación de
aprendizaje; en otras palabras, las distintas maneras en que un individuo puede
aprender. Se cree que una mayoría de personas emplea un método particular de
interacción, aceptación y procesado de estímulos e información. Las
características sobre estilo de aprendizaje suelen formar parte de cualquier
informe psicopedagógico que se elabore de un alumno y pretende dar pistas sobre
las estrategias didácticas y refuerzos que son más adecuados para el niño. No
hay estilos puros, del mismo modo que no hay estilos de personalidad puros:
todas las personas utilizan diversos estilos de aprendizaje, aunque uno de
ellos suele ser el predominante.
Teorías de aprendizaje
El aprendizaje y las
teorías que tratan los procesos de adquisición de conocimiento han tenido
durante este último siglo un enorme desarrollo debido fundamentalmente a los
avances de la psicología y de las teorías instruccionales, que han tratado de
sistematizar los mecanismos asociados a los procesos mentales que hacen posible
el aprendizaje. Existen diversas teorías del aprendizaje, cada una de ellas
analiza desde una perspectiva particular el proceso.
Algunas de las más
difundidas son:
Teorías conductistas:
Condicionamiento
clásico. Desde la perspectiva de I. Pávlov, a principios del siglo XX, propuso
un tipo de aprendizaje en el cual un estímulo neutro (tipo de estímulo que
antes del condicionamiento, no genera en forma natural la respuesta que nos
interesa) genera una respuesta después de que se asocia con un estímulo que
provoca de forma natural esa respuesta. Cuando se completa el condicionamiento,
el antes estímulo neutro procede a ser un estímulo condicionado que provoca la
respuesta condicionada.
Conductismo. Desde la
perspectiva conductista, formulada por B.F. Skinner (Condicionamiento operante)
hacia mediados del siglo XX y que arranca de los estudios psicológicos de
Pavlov sobre Condicionamiento clásico y de los trabajos de Thorndike
(Condicionamiento instrumental) sobre el esfuerzo, intenta explicar el
aprendizaje a partir de unas leyes y mecanismos comunes para todos los
individuos. Fueron los iniciadores en el estudio del comportamiento animal,
posteriormente relacionado con el humano. El conductismo establece que el
aprendizaje es un cambio en la forma de comportamiento en función a los cambios
del entorno. Según esta teoría, el aprendizaje es el resultado de la asociación
de estímulos y respuestas.
Reforzamiento. B.F.
Skinner propuso para el aprendizaje repetitivo un tipo de reforzamiento,
mediante el cual un estímulo aumentaba la probabilidad de que se repita un
determinado comportamiento anterior. Desde la perspectiva de Skinner, existen
diversos reforzadores que actúan en todos los seres humanos de forma variada
para inducir a la repetitividad de un comportamiento deseado. Entre ellos
podemos destacar: los bonos, los juguetes y las buenas calificaciones sirven
como reforzadores muy útiles. Por otra parte, no todos los reforzadores sirven
de manera igual y significativa en todas las personas, puede haber un tipo de
reforzador que no propicie el mismo índice de repetitividad de una conducta,
incluso, puede cesarla por completo.
Teorías cognitivas:
Aprendizaje por
descubrimiento. La perspectiva del aprendizaje por descubrimiento, desarrollada
por J. Bruner, atribuye una gran importancia a la actividad directa de los
estudiantes sobre la realidad.
Aprendizaje
significativo (D. Ausubel, J. Novak) postula que el aprendizaje debe ser
significativo, no memorístico, y para ello los nuevos conocimientos deben
relacionarse con los saberes previos que posea el aprendiz. Frente al
aprendizaje por descubrimiento de Bruner, defiende el aprendizaje por recepción
donde el profesor estructura los contenidos y las actividades a realizar para
que los conocimientos sean significativos para los estudiantes.
Cognitivismo. La
psicología cognitivista (Merrill, Gagné...), basada en las teorías del
procesamiento de la información y recogiendo también algunas ideas conductistas
(refuerzo, análisis de tareas) y del aprendizaje significativo, aparece en la
década de los sesenta y pretende dar una explicación más detallada de los
procesos de aprendizaje.
Constructivismo. Jean
Piaget propone que para el aprendizaje es necesario un desfase óptimo entre los
esquemas que el alumno ya posee y el nuevo conocimiento que se propone.
"Cuando el objeto de conocimiento está alejado de los esquemas que dispone
el sujeto, este no podrá atribuirle significación alguna y el proceso de
enseñanza/aprendizaje será incapaz de desembocar". Sin embargo, si el
conocimiento no presenta resistencias, el alumno lo podrá agregar a sus
esquemas con un grado de motivación y el proceso de enseñanza/aprendizaje se
lograra correctamente.
Socio-constructivismo.
Basado en muchas de las ideas de Vigotski, considera también los aprendizajes
como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de
los saberes previos (actividad instrumental), pero inseparable de la situación
en la que se produce. El aprendizaje es un proceso que está íntimamente
relacionado con la sociedad.
Teoría del procesamiento de la
información:
Teoría del
procesamiento de la información. La teoría del procesamiento de la información,
influida por los estudios cibernéticos de los años cincuenta y sesenta,
presenta una explicación sobre los procesos internos que se producen durante el
aprendizaje.
Conectivismo.
Pertenece a la era digital, ha sido desarrollada por George Siemens que se ha
basado en el análisis de las limitaciones del conductismo, el cognitivismo y el
constructivismo, para explicar el efecto que la tecnología ha tenido sobre la
manera en que actualmente vivimos, nos comunicamos y aprendemos.
Las dificultades del aprendizaje
Teorías neurofisiológicas
Doman, Spitz, Zucman y
Delacato (1967): La teoría más controvertida y polémica acerca de las
dificultades del aprendizaje. Conocida como “teoría de la organización
neurológica”, la misma indica que niños con deficiencias en el aprendizaje o
lesiones cerebrales no tienen la capacidad de evolucionar con la mayor
normalidad como resultado de la mala organización en su sistema nervioso. Los
impulsadores de esta teoría sometieron a prueba un método de recuperación
concentrado en ejercicios motores, dietas y un tratamiento con CO2 asegurando
que modificaba la estructura cerebral del niño y le facilitaba el desarrollo de
una organización neurológica normal.
Goldberg y Costa
(1981): Partiendo de la teoría de Orton, éstos elaboraron un modelo conocido
como “modelo dinámico”. Ellos afirman que el hemisferio izquierdo realiza de
manera más especializada el procesamiento unimodal y la retención de códigos
simples, mientras que el hemisferio derecho está más capacitado para realizar
una integración intermodal y procesar las informaciones nuevas y complejas. De
ahí se desprende el hecho de que la disfunción cerebral en el aprendizaje no
consistiría solamente en una alteración o deficiencia de los circuitos o conexiones
cerebrales necesarios, sino que se relacionaría más bien con la alteración de
procesamientos y estrategias adecuadas para llevar a cabo el aprendizaje de
manera satisfactoria.
Teorías genéticas
Hallgren (1950):
Estudió 276 personas con padecimiento de dislexia y sus familias, y encontró
que la incidencia de las deficiencias en la lectura, escritura y el deletreo
halladas indicaban que tales alteraciones pueden estar sujetas a los factores
hereditarios.
Hermann (1959; en
Mercer, 1991, p.83): Estudió las dificultades del aprendizaje de 33 parejas de
mellizos y comparó los resultados obtenidos con los de 12 parejas de gemelos.
Finalmente, encontró que todos los miembros de parejas gemelas sufrían de
serios problemas de lectura, mientras que 1/3 de las parejas de mellizos
mostraban algún trastorno de lectura.
Factores bioquímicos y endocrinos
Deficiencia
vitamínica: En relación con
las dificultades de aprendizaje, la hiperactividad y estas deficiencias
vitamínicas se realizó un estudio por parte de Thiessen y Mills (1975) con el
fin de determinar dicha relación. Al finalizar su experimento, concluyeron que
no se encontraron diferencias entre un grupo control y el experimental (al que
se le aplicó el complejo vitamínico) en su relación con la habilidad lectora y
el deletreo, a pesar de que dicho tratamiento produjo un descenso en las
conductas de hiperactividad, trastornos del sueño, disfunciones perceptivas y
algunas habilidades lingüísticas.
Hiper
e hipotiroidismo: Al
parecer, la sobreproducción de tiroxina está relacionada con la hiperactividad,
irritabilidad, pérdida de peso, inestabilidad emocional y las dificultades en
concentración de la atención, factor que se asocia con las dificultades del
aprendizaje y el descenso en el rendimiento escolar. Se ha indicado que el
hipotiroidismo produce dificultades de aprendizaje cuando se presenta en la
infancia y no es tratado a tiempo. Cott (1971)
Teorías de lagunas en el desarrollo o
retrasos madurativos
Retrasos en la
maduración de la atención selectiva: Propuesta por Ross (1976) y conocida como
“Teoría de la atención selectiva". Consiste en el supuesto de que la
atención selectiva es una variable crucial que marca las diferencias entre los
niños normales y los que presentan dificultades de aprendizaje. Ross señala que
los niños con dificultades de aprendizaje, presentan un retraso evolutivo en
atención selectiva, y debido a que este supone un requisito indispensable para
el aprendizaje escolar, el retraso madurativo imposibilita su capacidad de
memorización y organización del conocimiento, de igual manera genera fracasos
acumulativos en su rendimiento académico
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